Los disparadores del dolor físico crónico: azúcares y carbohidratos. 

Mirada Ciudadana
Por Camila Alejandra Mora Martínez

 

Una mirada al proceso de adaptación de una enfermedad crónica como la diabetes,  hasta los obstáculos que se deben afrontar en un país como Colombia.

 

Es satisfactorio poder saciar un antojo en el momento en que se nos presenta, como el hecho de comer una hamburguesa con papas a la francesa y una gaseosa gigante, o que tal un delicioso postre con frutas, de esos que son esponjosos que provocan una reacción que te regresa a la alegría de la infancia, a un mundo lleno de arco iris y de dulces, donde la comida es mucho más grande de lo que te puedes imaginar. Pero qué pasaría si en cada ensueño, tu fantasía terminara en la realidad de que todo aquello que tiene dulce y alegra tu vida por momentos, sea la causa de un dolor físico que se manifiesta en tu cuerpo a causa de ese consumo.

Padecer de una enfermedad como la diabetes, no es fácil, en especial si no sabes qué significa, para comprenderlo es preciso escuchar a Carolina Lizarazo, médico profesional de la Universidad del Bosque, quien define este padecimiento como “una enfermedad que produce una alteración metabólica, a partir de la cual se manifiesta un aumento de azúcar en la sangre, al igual que una alteración en cuanto a la degradación de lípidos, grasas y proteínas, esto se debe a la poca producción de insulina o su no segregación, función realizada por el páncreas.”

 

Inicios de la enfermedad

En el caso de Carlos Carrillo, un joven de 26 años, quien desde febrero del año 1998 le fue diagnosticada diabetes tipo 1, la cual se puede presentar a temprana edad y se produce porque el cuerpo no tiene producción de insulina; a través de ella se cumple la función de evitar que el azúcar se acumule en la sangre. Su único tratamiento es la administración de insulina a través de inyecciones, lo cual genera una dependencia de por vida en los portadores de dicha enfermedad.

Carlos describe con un poco de desconsuelo el hecho de presentar dicha dolencia desde tan corta edad, pues los recuerdos en los que divaga, no son muy agradables. Admite que su mayor miedo son las agujas, ¡me desmayo con solo verlas! y ese es un gran problema para alguien que debe inyectarse insulina varias veces al día, también afirma con voz de agradecimiento: “para mi mamá ha sido un gran reto, lo bueno es que ella es enfermera, y me ha podido sacar adelante de esta enfermedad tan tediosa durante todos estos años”.

Es difícil vivir con una enfermedad como esta, pero lo más complicado para él, ha sido tener que afrontar inconvenientes con su EPS, pues para su tratamiento, no siempre le pueden brindar la dosis que su cuerpo requiere, en la mayoría de los casos, él debe comprarla de manera particular, tratamiento en el cual debe invertir como mínimo cuatrocientos veinte mil pesos, dependiendo de las dosis que el médico considere que debe inyectarse al día, pero si Carlos no posee el dinero, debe recurrir a un control a base de cierta alimentación insaciable, la cual es controlada por su mamá.

 

Convivir con los padecimientos

En el lado opuesto de Carlos se encuentra Tomás Segundo Cubides, quien a sus 84 años, fue diagnosticado con esta enfermedad en agosto del 2001 e inició a inyectarse insulina, desde hace casi 1 año, él considera que durante su vida, tuvo una apropiada alimentación, pero como a todos llega el momento donde el organismo cambia su funcionamiento, y ya no es lo que era antes, pero para él, el acompañamiento que le han brindado sus médicos en cuanto a su enfermedad.

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Preparación de la dosis de insulina que se debe suministrar en la diabetes tipo 1. Foto tomada por Camila Mora Martínez
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El glucómetro indicando los niveles de azúcar que tiene en el cuerpo Tomás Segundo Cubides. Foto tomada por Camila Mora Martínez
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Confiando en Dios todo saldrá bien el día de hoy. Foto tomada por Camila Mora Martínez

 

Ha sido apropiado y muy pertinente, goza de una salud muy estable y vive su vida con alegría, claro que hay uno que otro síntoma que molesta su cuerpo, como algunos dolores en las manos y las articulaciones, pero asegura que no es solo por la diabetes, la mayoría, son simplemente ‘achaques de la edad’.

 

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Todo lo que una persona con diabetes necesita para superar su día a día. Foto tomada por Camila Mora Martínez
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Tomás Segundo Cubides inyectándose la insulina que su cuerpo necesita otro día más de vida. Foto tomada por Camila Mora Martínez

Adaptarse a un nuevo estilo de vida

 

Por otro lado, se encuentra la diabetes tipo 2, en donde hay una sobreproducción de insulina, aunque su segregación no es la correcta, debido a que esta hormona debe transformar el azúcar que consume una persona en energía, y al no ser utilizada como es debido, el páncreas deja de producirla después de un tiempo y a la persona se le debe administrar la insulina, como en la diabetes tipo 1.

Cabe aclarar, que este tipo de diabetes, se adquiere con mayor facilidad, cuando las personas no cuidan bien su alimentación, este es el caso de Hernando Mora, un hombre de 72 años, quien desarrolló esta enfermedad aproximadamente en noviembre de 2006, a causa de la obesidad que fue adquiriendo desde su juventud, subir uno o dos kilos, es un pecado, que te puedes perdonar con facilidad, pero llegar al punto del sobrepeso, es algo difícil de confrontar, en especial porque la diabetes para él, ha traído muchos problemas, ha perdido sensibilidad en los pies, y esto le ha producido heridas graves, las cuales ha tenido que ir cuidando durante años, debido a su lenta cicatrización, no es fácil aceptar que el cuerpo va perdiendo la sensibilidad a causa de la enfermedad.

 

¡Tener conciencia!

En Colombia, existen más de 3 millones de personas que padecen diabetes, según el Ministerio de Salud, y las cifras cada año aumentan. Según la doctora Carolina Lizarazo esta es una enfermedad que se puede prevenir con buena alimentación, es importante saber que te llevas a la boca, somos un país cuya fuente principal de alimentación, es la papa, la yuca y el arroz, aunque son harinas buenas, debemos saber cómo incluirlas en nuestra dieta alimenticia, no se debe exceder, aunque su consumo es primordial, es importante tratar de no adquirir enfermedades como la ¡DIABETES!

 


Mayores informes:
Camila Alejandra Mora Martínez
e-mail: cmoram@ucentral.edu.co


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